La crisis del paradigma del crecimiento económico
Cuales, cuantas y de quienes sean las necesidades humanas a satisfacer tiene mucho que ver con el modelo de desarrollo humano que asumamos como socialmente deseable.
Pero en cualquiera de los casos, el paradigma del crecimiento económico es solo uno de los modelos, uno de los sistemas concretos para la mencionada asignación y distribución de los recursos, para hacer funcionar el hecho económico básico en cuestión. Pero en este punto tan crucial, debemos asumir de una vez por todas que no hay ninguna ley de la naturaleza ni ninguna constitución humana que nos obliga a funcionar según este modelo de crecimiento económico.
Sin embargo, y en la medida del crecimiento económico actual esta basado cada vez más, por un lado, en un alto consumo de creciente valor adquisitivo de una minoría cada vez mas reducida, la mas rica del mundo, y, por el otro, en una mayor productividad.
En efecto, los actuales niveles resultantes de la creación del trabajo remunerado, en proporción tanto a la población activa disponible como, sobre todo, al crecimiento económico alcanzado, pone en crisis este paradigma de crecimiento por aspectos puramente socioeconómicos internos del funcionamiento del propio modelo. De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la tasa de desempleo mundial era del 5,6 % de su población activa en 1993 y del 6,3% en el 2006, así con un crecimiento sostenido del PIB mundial en la última década de alrededor del 4,1% la correspondiente relación relativa empleo/población activa ha descendido en más de un punto porcentual.
Y, por lo tanto, casi no nos es ni necesario recordar, en este sentido, el crecimiento del abismo que separa a los más ricos (que cada día son menos) de los mas pobres (que cada día son mas), ni las conocidas cifras de la pobreza mundial que nos recuerdan, a voces, que, con el actual modelo, no se cumple el objetivo principal del hecho básico económico: satisfacer las necesidades de la humanidad en su conjunto.
El reto en el mundo de la Educación Superior
Si se tuviera que priorizar un reto para el mundo de la educación superior, este seria el de la construcción de un paradigma alternativo al del economicista, al del crecimiento económico. Todo el empeño teórico y práctico que demanda, todo el cambio de valores a tantos niveles que requiere, todo el nuevo concepto de desarrollo humano que, entonces, podrá realmente librarse de sus ataduras economicistas, todo lo que supondría… es, y valga la redundancia, tan paradigmático que supondría, de hecho, pasar de la era industrial y del hombre economicista a, conjunta e inseparablemente, la era de los intangibles y del hombre del conocimiento, y a la era de la equidad en uso y distribución de los recursos y del hombre solidario.
Lo expresado en este Blog es unica y exclusiva opinion del autor y de ninguna manera representa opinion alguna de otras personas o instituciones.
miércoles, 5 de septiembre de 2012
La contribución de la educación superior al desarrollo sostenible: El camino a seguir
La contribución de la educación superior al desarrollo sostenible: El camino a seguir
Todo hombre toda mujer forman parte del desarrollo sostenible desde sus puestos y categorías en la sociedad. Dicho proceso requiere que cada uno de ellos adquiera las habilidades para afrontar las difíciles situaciones de cambio y de incertidumbre, la presencia de una gran cantidad de agentes implicados, los conflictos de intereses y los grandes obstáculos creados por el interés personal y la visión a corto plazo a todos los niveles. El desarrollo sostenible no aparece por si solo, sino que debe propiciarse mediante análisis y objetivos a largo plazo. Para ello, la educación superior debe desempeñar un papel doble: ha de proporcionar a los licenciados la actitud, los conocimientos y las habilidades necesarias para conducir este proceso, y también tiene que desarrollar y aportar el conocimiento que contribuya a la investigación y desarrollo sostenible.
Las cualidades básicas que se exigen a los graduados son una educación sólida en su disciplina, la capacidad de situar su disciplina, la capacidad de situar su disciplina en el contexto de desarrollo sostenible, y la actitud y las habilidades para colaborar con otras disciplinas y agentes claves “no científicos”. El desarrollo sostenible no es una especialidad independiente, sino que debe integrarse en todas las operaciones, actividades y departamentos.
Todos los titulados deben ser capaces de ejercer su profesión en unas condiciones (futuras) de desarrollo sostenible. Sin embargo, muchos profesores no han recibido una formación que permita cumplir con estas exigencias. Solamente una minoría se ha preparado en este ámbito. Asimismo, el sistema de desarrollo profesional y la organización disciplinaria de la ciencia dificultan el desarrollo de competencias científicas para el desarrollo sostenible.
La integración del desarrollo sostenible en la educación superior exige un replanteamiento de todo el sistema educativo, así como de sus valores y de sus normas. Sobre todo, cabe esperar que los consejos de administración de las instituciones de educación superior reconozcan la necesidad y la urgencia del desarrollo sostenible, estén convencidos del papel de la educación superior en el desarrollo sostenible y apoyen iniciativas para integrar el desarrollo sostenible a la educación superior. En un marco de visión de futuro y estrategia, los planes de estudios y las condiciones de graduación deberían adaptarse a las nuevas realidades y deberían desarrollarse formas, métodos y recursos de educación adecuados.
El proceso de aprendizaje del desarrollo sostenible es una empresa común e interactiva, se espera que las instituciones de educación superior tomen la iniciativa como agentes del cambio. La educación superior del futuro, en calidad de agente clave que configura el proceso de desarrollo sostenible junto con otros agentes implicados, puede satisfacer la exigencias de la sociedad en cuanto al desarrollo sostenible de las siguientes formas: a) mediante la educación de los graduados; b) contribuyendo al aprendizaje permanente (para el desarrollo sostenible) en el aprendizaje permanente (para el desarrollo sostenible) el aprendizaje formal e informal y las actividades de formación y participando en los procesos de cambio.
Para que esas opciones se puedan llevar a la práctica, las instituciones de educación superior deben desarrollar perspectivas y estrategias. En dichas estrategias las instituciones de educación superior deben aliviar la tensión entre la rendición de cuentas, que a menudo provoca la toma de decisiones a corto plazo, y la flexibilidad, que es fundamental en un proceso de cambio. En la educación superior, la dependencia de la burocracia debe conciliarse con las ventajas que ofrece un centro para la creativida.
Todo hombre toda mujer forman parte del desarrollo sostenible desde sus puestos y categorías en la sociedad. Dicho proceso requiere que cada uno de ellos adquiera las habilidades para afrontar las difíciles situaciones de cambio y de incertidumbre, la presencia de una gran cantidad de agentes implicados, los conflictos de intereses y los grandes obstáculos creados por el interés personal y la visión a corto plazo a todos los niveles. El desarrollo sostenible no aparece por si solo, sino que debe propiciarse mediante análisis y objetivos a largo plazo. Para ello, la educación superior debe desempeñar un papel doble: ha de proporcionar a los licenciados la actitud, los conocimientos y las habilidades necesarias para conducir este proceso, y también tiene que desarrollar y aportar el conocimiento que contribuya a la investigación y desarrollo sostenible.
Las cualidades básicas que se exigen a los graduados son una educación sólida en su disciplina, la capacidad de situar su disciplina, la capacidad de situar su disciplina en el contexto de desarrollo sostenible, y la actitud y las habilidades para colaborar con otras disciplinas y agentes claves “no científicos”. El desarrollo sostenible no es una especialidad independiente, sino que debe integrarse en todas las operaciones, actividades y departamentos.
Todos los titulados deben ser capaces de ejercer su profesión en unas condiciones (futuras) de desarrollo sostenible. Sin embargo, muchos profesores no han recibido una formación que permita cumplir con estas exigencias. Solamente una minoría se ha preparado en este ámbito. Asimismo, el sistema de desarrollo profesional y la organización disciplinaria de la ciencia dificultan el desarrollo de competencias científicas para el desarrollo sostenible.
La integración del desarrollo sostenible en la educación superior exige un replanteamiento de todo el sistema educativo, así como de sus valores y de sus normas. Sobre todo, cabe esperar que los consejos de administración de las instituciones de educación superior reconozcan la necesidad y la urgencia del desarrollo sostenible, estén convencidos del papel de la educación superior en el desarrollo sostenible y apoyen iniciativas para integrar el desarrollo sostenible a la educación superior. En un marco de visión de futuro y estrategia, los planes de estudios y las condiciones de graduación deberían adaptarse a las nuevas realidades y deberían desarrollarse formas, métodos y recursos de educación adecuados.
El proceso de aprendizaje del desarrollo sostenible es una empresa común e interactiva, se espera que las instituciones de educación superior tomen la iniciativa como agentes del cambio. La educación superior del futuro, en calidad de agente clave que configura el proceso de desarrollo sostenible junto con otros agentes implicados, puede satisfacer la exigencias de la sociedad en cuanto al desarrollo sostenible de las siguientes formas: a) mediante la educación de los graduados; b) contribuyendo al aprendizaje permanente (para el desarrollo sostenible) en el aprendizaje permanente (para el desarrollo sostenible) el aprendizaje formal e informal y las actividades de formación y participando en los procesos de cambio.
Para que esas opciones se puedan llevar a la práctica, las instituciones de educación superior deben desarrollar perspectivas y estrategias. En dichas estrategias las instituciones de educación superior deben aliviar la tensión entre la rendición de cuentas, que a menudo provoca la toma de decisiones a corto plazo, y la flexibilidad, que es fundamental en un proceso de cambio. En la educación superior, la dependencia de la burocracia debe conciliarse con las ventajas que ofrece un centro para la creativida.
lunes, 20 de agosto de 2012
Principios fundamentales para la reforma de la educación superior
Principios fundamentales para la reforma de la educación superior
La reforma de la educación superior es el nuevo y crucial desafío del país a más de dos décadas de haberse producirse el viraje radical en el ordenamiento político nacional y de haberse producido uno de los intentos de reforma mas profundos de la educación básica y media. El tiempo transcurrido, así como las profundas transformaciones que se dieron en el escenario internacional, regional y local, en la actualidad brindan un marco radicalmente diferente.
La educación superior sobre la cual se reinicia el debate en la actualidad, requiere de una definición clara y precisa con respecto a la opción a seguir principalmente por la fuerte contraposición entre los paradigmas que disputan su legitimidad. Cada una de las alternativas implica dos maneras contrastantes de concebir el papel del Estado y, por consiguiente, de las atribuciones que se le asignan. En el modelo neo-liberal el margen de intervención del Estado se reduce a límites mínimos, lo cual deja a la institución universitaria al juego de la competencia y al arbitrio exclusivo de quienes ejercen su gestión. En tales condiciones, la oferta educativa surge de la propia demanda, y por lo tanto, es la lógica del mercado la que sirve de sustento a la restructuración académica y el tipo de financiamiento.
En tal circunstancia se deben considerar los siguientes fundamentos:
1.- Es responsabilidad intransferible del Estado nacional definir y garantizar la educación en todos sus niveles y en la actual circunstancia, asumir plenamente la reforma de la educación superior como su principal prioridad;
2.- La reforma de la educación superior forma parte indisoluble del proceso de reforma del Estado y, por lo tanto dicha reforma conlleva como requerimiento el de proceder a una inmediata reformulación de las funciones del estado en relación a la educación en general y a la del nivel superior en particular.
3.- La educación superior forma parte del sistema educativo nacional y en tal sentido el estado debe posibilitar y asegurar su más plena integración.
4.- La autonomía universitaria constituye la base fundamental para el funcionamiento de la institución universitaria. Por consiguiente, el Estado debe garantizar y fortalecer dicho principio, creando las condiciones que posibiliten el mayor margen de libertad académica.
5.- A la universidad pública le corresponde un papel central en la transformación del sistema de educación superior, entre otras razones, porque sus recursos provienen del aporte de la sociedad.
6.- Le corresponde al Estado definir las responsabilidades y condiciones que, en el marco constitucional de la libertad de enseñanza y aprendizaje, garantice a las instituciones de gestión privada una plena participación en el campo de la investigación, la docencia y la extensión.
7.- El Estado nacional, por intermedio de las autoridades correspondientes, deberá considerar la reforma de la educación superior como la principal prioridad en vista a encarar un repunte urgente del desarrollo nacional.
8.- La equidad social constituye uno de los fundamentos esenciales de la reforma de la educación superior, de tal forma que la misma contribuya de manera directa a disminuir las condiciones de extrema desigualdad que prevalecen en la esfera educativa y en la sociedad nacional.
Ley de Educación Superior
Ley de Educación Superior
A pesar de los innumerables esfuerzos realizados en los últimos tiempos no se ha podido promulgar la Ley de Educación Superior y por lo que se percibe este año ya no será prioridad y el año entrante con las elecciones y el nuevo parlamento tampoco se avizora un futuro prometedor.
Una herramienta necesaria
La Ley de Educación Superior es la herramienta necesaria para que el sub-nivel educativo pueda iniciar los procesos de reformas tan necesarios en el sector, es el respaldo legal que definirá y establecerá conceptos indispensables para una educación terciaria seria y de calidad.
El cambio no se da de inmediato se necesitaría un arduo trabajo posterior a la promulgación por lo cual el tiempo de espera para que los resultados esperados puedan ser visualizados por la sociedad en general es aún mayor y en un alto porcentaje incierto.
Diferentes proyectos
En el transcurso de estos más de tres años se ha discutido, consensuado y han salido a la luz diferentes proyectos, sin embargo en virtud a los constantes cambios producidos por la coyuntura reinante cada cierto periodo de tiempo se vuelve a foja cero y se inicia de nuevo el proceso, es importante que aprendamos a respetar el tramo recorrido y que podamos sacar el mayor provecho de ello y en consecuencia entendamos que los tiempos para la discusión, las conferencias, ponencias, etc., se van acabando y es hora de capitalizar todo el trabajo realizado promulgando la tan ansiada nueva Ley.
Todos los proyectos presentados a la discusión han sido en diferente medida cuestionada y mejorada en virtud de ello, de allí la riqueza de los mismos.
Urgencia innegable
La necesidad de una nueva ley en el ámbito es innegable, y por ello sus principales instancias deberían hacerse sentir exigiendo su promulgación.
Profesores, estudiantes, egresados y sociedad en general son los mayores interesados en que de las instituciones de educación superior egresen profesionales de primer nivel que aseguren un servicio de calidad y promuevan el crecimiento económico y social desde el lugar que les corresponda en la sociedad.
Periodo legislativo
Lo ideal es que la ley sea sancionada en este periodo legislativo pues así se daría el primer y porque no el más importante paso para la tan anhelada reforma de la educación superior, el nuevo parlamento de ser necesario podría introducir modificaciones buscando mejorar lo ya promulgado, asimismo la sociedad en general iniciaría el proceso de acompañamiento y control del proceso.
jueves, 26 de julio de 2012
Universidades globales para necesidades globales
Universidades globales para necesidades globales
El principal desafío pasa a ser el de ser configuradas por el mundo que las rodea y, al mismo tiempo, ser también las iniciadoras del cambio. Existe la tendencia a centrarse más en tener capacidad de respuesta ante el cambio que iniciarlo. Hay una larga lista de problemas globales, algunos de los cuales son subrayados por los académicos de la educación superior en su investigación, pero se hace poca referencia a posicionar a las instituciones para que desempeñen un rol en la búsqueda de soluciones. Parte de la dificultad es que los problemas son globales en su naturaleza y, por tanto, necesitan soluciones globales. La cuestión es como deberían investigarse los problemas globales y como hallar soluciones para abordarlos.
El sector de la educación superior debe asumir el liderazgo a la hora de tratar cuestiones globales de un modo que contribuya al desarrollo humano y social. Los líderes de la educación superior han hecho un llamamiento para que las instituciones de educación superior creen proyectos intelectuales que aborden los problemas del desarrollo social y humano. Se puede afirmar que hay cabida para proyectos como estos en el ámbito nacional, si bien también existe la necesidad de un proyecto intelectual global. Para abordar problemas en el ámbito global sería necesaria la creación de universidades globales como instituciones nuevas – en lugar de intentar transformar las instituciones existentes, que están profundamente arraigadas en la cultura de la educación superior actual – para que cumplan una misión nueva. La misión de estas instituciones debería consistir en abordar cuestiones globales, como el calentamiento global y la pobreza global desde perspectivas inter e intradisciplinarias.
Liderazgo institucional
El liderazgo institucional no tiene porque proceder del liderazgo de las universidades tradicionales, que suele provenir del profesorado interno o externo de la institución. Los líderes deberían proceder del gran público, incluyendo a miembros del sector privado.
Existe la necesidad de un liderazgo global que vincule la institución con la agenda global.
En resumen, existen expectativas institucionales, sectoriales y globales que deben cumplirse mediante una combinación de diferentes tipos de instituciones. La creación de nuevos tipos de instituciones no debe verse como la sustitución de las instituciones existentes, sino, más bien, como una incorporación al sector. Las instituciones existentes deben transformarse para estar en posición de abordar también, cuestiones globales dentro de su agenda. La propuesta de creación de universidades globales tiene como objetivo soluciones globales a problemas globales para el desarrollo humano y social. La creación de nuevos tipos de instituciones proporciona la oportunidad de centrar la atención en las necesidades del desarrollo humano y social.
Se puede afirmar que las instituciones que pasan a responder al cambio a convertirse en iniciadoras del cambio serían un paso en la dirección adecuada.
El principal desafío pasa a ser el de ser configuradas por el mundo que las rodea y, al mismo tiempo, ser también las iniciadoras del cambio. Existe la tendencia a centrarse más en tener capacidad de respuesta ante el cambio que iniciarlo. Hay una larga lista de problemas globales, algunos de los cuales son subrayados por los académicos de la educación superior en su investigación, pero se hace poca referencia a posicionar a las instituciones para que desempeñen un rol en la búsqueda de soluciones. Parte de la dificultad es que los problemas son globales en su naturaleza y, por tanto, necesitan soluciones globales. La cuestión es como deberían investigarse los problemas globales y como hallar soluciones para abordarlos.
El sector de la educación superior debe asumir el liderazgo a la hora de tratar cuestiones globales de un modo que contribuya al desarrollo humano y social. Los líderes de la educación superior han hecho un llamamiento para que las instituciones de educación superior creen proyectos intelectuales que aborden los problemas del desarrollo social y humano. Se puede afirmar que hay cabida para proyectos como estos en el ámbito nacional, si bien también existe la necesidad de un proyecto intelectual global. Para abordar problemas en el ámbito global sería necesaria la creación de universidades globales como instituciones nuevas – en lugar de intentar transformar las instituciones existentes, que están profundamente arraigadas en la cultura de la educación superior actual – para que cumplan una misión nueva. La misión de estas instituciones debería consistir en abordar cuestiones globales, como el calentamiento global y la pobreza global desde perspectivas inter e intradisciplinarias.
Liderazgo institucional
El liderazgo institucional no tiene porque proceder del liderazgo de las universidades tradicionales, que suele provenir del profesorado interno o externo de la institución. Los líderes deberían proceder del gran público, incluyendo a miembros del sector privado.
Existe la necesidad de un liderazgo global que vincule la institución con la agenda global.
En resumen, existen expectativas institucionales, sectoriales y globales que deben cumplirse mediante una combinación de diferentes tipos de instituciones. La creación de nuevos tipos de instituciones no debe verse como la sustitución de las instituciones existentes, sino, más bien, como una incorporación al sector. Las instituciones existentes deben transformarse para estar en posición de abordar también, cuestiones globales dentro de su agenda. La propuesta de creación de universidades globales tiene como objetivo soluciones globales a problemas globales para el desarrollo humano y social. La creación de nuevos tipos de instituciones proporciona la oportunidad de centrar la atención en las necesidades del desarrollo humano y social.
Se puede afirmar que las instituciones que pasan a responder al cambio a convertirse en iniciadoras del cambio serían un paso en la dirección adecuada.
viernes, 20 de julio de 2012
Redefinir el rol de la educación superior
Redefinir el rol de la educación superior
Algunos gobiernos de todo el mundo han emprendido en forma individual importantes transformaciones para reestructurar sus sistemas de educación superior.
Existen diversos ejemplos de las presiones a favor de una agenda de desarrollo económico con poca mención al desarrollo humano y social. En los casos en los que se mencionan formas de desarrollo diferentes del desarrollo económico, estas son simplemente un complemento a la agenda principal, o no se plantean estrategias claras en cuanto a como hay que alcanzarlas. Se hace hincapié en como van a desarrollar los gobiernos su capacidad humana para poder responder a los cambios que el mercado ha impulsado en sus economías.
Desafíos y respuestas institucionales
En las últimas décadas, las instituciones han estado sometidas a la presión de expandirse, ser más eficientes mientras los gobiernos les recortaban gastos, rendir más cuentas de una manera amplia ante una extensa gama de grupos de interés y definir su rol en la sociedad. En las dos últimas décadas los sistemas de educación superior se han expandido rápidamente, con más estudiantes y diversos programas.
Gran parte de este crecimiento se atribuye a la capacidad de respuesta ante la demanda planteada por la globalización, que requiere mas personas con habilidades de alto nivel.
Las exigencias de la expansión han planteado otras cuestiones, como la exclusión de los estudiantes, principalmente de aquellos que proceden de entornos socioeconómicos más bajos, que acuden a centros que no les preparan adecuadamente para cumplir con los requisitos de admisión de las instituciones de educación superior, y la perpetuación de las distinciones de clase de la sociedad en general.
Existe la preocupación de que las instituciones de educación superior son difíciles de transformar y de que el proceso de cambio es, por lo general, muy lento y suele encontrarse con la resistencia de aquellos que se ven afectados.
El liderazgo desempeña un rol en la transformación y en conseguir que las instituciones acepten su visión de transformación institucional. La tarea principal – y enorme – consiste en desarrollar un nuevo rol para el siglo XXI.
viernes, 6 de julio de 2012
Educación a distancia
Educación a distancia
La expansión de la educación a distancia en Latinoamérica ha generado una serie de preocupaciones en relación con su calidad y pertinencia social. La misma se produce a escala global sobre todo a nivel de los cursos de posgrado en las diferentes carreras.
Desarrollo de la Educación a Distancia
Desde la década de los 70 se expandió la Educación a Distancia en el sector terciario y a través de varias orientaciones (pública y privada).
Desde el año 2000 esta modalidad se está desarrollando a tasas muy elevadas (hasta un 40% anual) que le ha permitido alcanzar entre el 5% y el 7% de la matrícula de la región.
Regulación de la Educación a Distancia
Países de la región han establecidos diversas normativas sobre la Educación a Distancia como ser Brasil, Ecuador, México, Argentina. Presentan tendencias diferentes en cuanto a los dispositivos normativos contemplados en su legislación en materia de educación a distancia, virtual y transfronteriza.
Argentina
Resolución Nº 1717/04 Marco normativo que busca controlar la oferta de educación a distancia y garantizar su calidad.
Ley Federal de Educación Nº 24.195
Ley de Educación Superior Nº 24.251
Resolución Nº 183/02 crea la Comisión Federal de Registro y Evaluación Permanente de la Educación a Distancia, destinado a los niveles básico y terciario no universitario.
La Ley de Educación Nacional sancionada en el año 2006 dedica por primera vez un Título especial a la Educación a Distancia.
Brasil
Creación de la SEED (Secretaría de Educación a Distancia).
Eje rector:
-Certificación
-Revalidación
-Resguardo de la capacidad de producción.
-Capacidad local instalada.
Ley Nº 9394/96 (Directricesy bases)
Decreto Nº 2494/98 (Definición y criterios).
Resolución Nº 1/2001 del Consejo Nacional de Educación (normas para el funcionamiento de posgrados).
Ecuador
Constitución Política de la República del Ecuador, artículos 74 al 77.
Ley de Educación Superior/2000, donde se establecen las atribuciones del Consejo Nacional de Educación Superior para fijar los lineamientos generales de la EaD.
Decreto Ejecutivo Nº 3093/2002. Sistema Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior.
México
La ANUIES ( Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior) «Plan Maestro para la Educación a Distancia».
-Evaluación
-Acreditación.
2004. Elementos normativos para los programas de educación superior impartidos en modalidades alternativas a la escolarizada.
En los Proyectos de Ley de Educación Superior
Proyecto de la Bicameral
De los Estudios no presenciales:
Por «estudios no presenciales» se entienden aquellos estudios que se realizan en un lugar diferente a aquel en que el profesor se halla impartiendo la clase. Estos estudios pueden realizarse, mediando tecnologías, o sin ella.
Además de los criterios de calidad para los cursos presenciales, establecidos en esta Ley y en otras normativas concordantes, los programas que sean impartidos bajo la modalidad de estudios no presenciales deberá contar con el dictamen favorable de la ANACES…..
Las instituciones que imparten estudios en esta modalidad están obligados a implementar mecanismos que permitan identificar indubitablemente a los estudiantes que cursan estudios en la misma, con el objeto de impedir la comisión de fraudes de identidad.
Proyecto MEC-CONEC- UNA
De la Educación a Distancia:
Por educación a distancia se entiende aquella que se realiza en un lugar diferente a aquel en el profesor se halla impartiendo la clase. Puede realizarse, mediando tecnologías de la información y la comunicación, o sin ellas.
Los programas de educación a distancia pueden ofrecerse en instituciones legalmente habilitadas, que dispongan de la infraestructura y equipamientos adecuados y los profesores capacitados específicamente para este tipo de modalidad educativa, así como con sus respectivos programas y sistemas de evaluación de cursos y disciplinas, aprobados por las autoridades competentes.
Fuente: Compilación realizada por el Mag. Carlos Garay.
miércoles, 20 de junio de 2012
Consecuencias de la masificación
Consecuencias de la masificación
La masificación fue la fuerza dominante de la educación superior en la segunda mitad del siglo 20 y seguirá teniendo impacto en el siglo 21. Desde la Segunda Guerra Mundial, y especialmente tras la década de 1960, la matriculación en educación superior ha aumentado de manera espectacular en todo el mundo.
Aunque gran parte del crecimiento experimentado tuvo lugar en países desarrollados la mayor parte del crecimiento del próximo medio siglo se producirá en países en vías de desarrollo y de ingresos medios. La aparición de sistemas de educación superior de masas en los que diferentes tipos de instituciones de educación pos secundaria atienden a diversos grupos de estudiantes ha sido un cambio revolucionario. El surgimiento de instituciones post secundarias con diferentes finalidades, objetivos, alumnado, instalaciones y personal académico ha alterado el paisaje de la educación superior en todo el mundo.
Sistemas integrados
Uno de los elementos más efectivos del sistema de educación superior estadounidense es la coordinación existente entre los diversos tipos de instituciones que permite a los estudiantes pasar de un tipo de institución a otra sin perder sus créditos académicos (Altabach, 2001).
También se ha producido un aumento de una relativamente amplia variedad de universidades con cursos de grado o de master que proporcionan acceso y satisfacen nuevas necesidades académicas. Estas universidades representan tanto al sector público como al sector privado, que crecen a un ritmo vertiginoso. A veces los currículos son especializados. Por regla general, estas universidades establecen requisitos de admisión modestos para proporcionar un acceso bastante amplio a los estudiantes. Se centran principalmente en la enseñanza, aunque habitualmente muestran cierto interés por la investigación, y suelen participar de diversas actividades de servicios sociales.
Beneficios e inconvenientes
La educación superior de masas ha conllevado una mayor desigualdad en los sistemas académicos – disparidades entre las universidades de alta calidad que están en la cima y las numerosas instituciones modestas o de baja calidad con acceso masificado que ocupan los últimos puestos. Es probable que las instituciones líderes hayan mejorado en los países industrializados, mientras que en todo el mundo, la calidad a disminuido en el sector inferior. La masificación crea forzosamente más variaciones y mayor diversidad en los sistemas académicos. Genera oportunidades de acceso sin precedentes en la historia mundial, pero, al mismo tiempo, crea sistemas que son menos igualitarios y más difíciles de financiar.
Fuente: La Educación Superior en tiempos de cambio. Nuevas dinámicas de responsabilidad social. Síntesis de los informes GUNI la Educación Superior en el mundo – Global University Network for Innovation.
martes, 5 de junio de 2012
Misiones básicas de la Universidad
Misiones básicas de la Universidad
En la época contemporánea, la misión docente de la universidad es una de las principales responsabilidades. El objetivo es educar a las personas para que trabajen de manera eficaz en un mundo cada vez más tecnológico; es decir, proporcionar las habilidades técnicas para un creciente número de empleos y profesiones que requieren unos conocimientos sofisticados, y una educación que inculque la capacidad de pensamiento crítico.
En muchos países se considera que la educación general es, asimismo, un objetivo universitario. La enseñanza ha sido su función básica desde sus principios. No obstante, esta función está ahora más compleja y heterogénea, abarcando desde la educación general para estudiantes de cursos de grado hasta la enseñanza avanzada de los programas de doctorado y la supervisión en los campos más especializados.
La investigación es otra de las funciones básicas de las universidades y se remonta a la creación de la Universidad de Berlín por parte de Wilhelm von Humboldt a principios del siglo XIX. Se ha convertido en el principal valor para las primeras universidades de todos los países y los incentivos académicos y el prestigio institucional de cada uno de los miembros del profesorado se otorgan principalmente en función de la productividad en la investigación.
Preservar y difundir el conocimiento
Incluso en la era de Internet, las universidades acumulan y organizan el conocimiento. Tradicionalmente, las bibliotecas académicas han sido centros para la conservación y la organización del patrimonio cultural e intelectual de una sociedad. Las bibliotecas no solo coleccionan libros y publicaciones, sino que también organizan material intelectual y científico de todo tipo para garantizar su uso óptimo y preservarlo para las generaciones futuras. Las universidades son una alternativa a la creciente comercialización del conocimiento por parte de proveedores de servicios con ánimo de lucro.
Acceso y equidad
Durante casi un siglo, las universidades también han sido consideradas como instrumento de movilidad social; es decir, como una manera para que los individuos obtengan las habilidades que necesitan para mejorar sus ingresos y su posición. Evidentemente, la masificación ha permitido que un espectro más amplio de la población pueda acceder a la universidad. Muchos países e instituciones académicas también han desarrollado estrategias para mejorar el acceso de grupos de población desfavorecidos –minorías raciales, religiosas y étnicas, mujeres o grupos con ingresos bajos-. En los países en vía de desarrollo, siguen sin haberse alcanzado los objetivos de acceso y equidad, mientras que en los países desarrollados, aunque el acceso es generalizado, la igualdad sigue siendo un punto problemático.
Fuente: La Educación Superior en tiempos de cambio. Nuevas dinámicas de responsabilidad social. Síntesis de los informes GUNI la Educación Superior en el mundo – Global University Network for Innovation.
De la competencia a la cooperación: Redes para la globalidad
De la competencia a la cooperación: Redes para la globalidad
Las instituciones de educación superior no han estado en la centralidad de la agenda del desarrollo ni en los debates sobre la transformación del mundo. Esto se debe, en parte a que no a existido hasta ahora la capacidad para articularse en red y atender estas cuestiones de forma efectiva.
La reducción de la pobreza, los problemas medioambientales, la equidad, las enfermedades y los conflictos nacionales que atraviesan las fronteras, deberían ser abordados mediante estrategias más globales. Para afrontar los nuevos desafíos sociales, así como la necesidad de conocimiento local, las universidades deberían estar abiertas a cooperar en redes con otras universidades en el ámbito más global.
La mayoría de las instituciones se han visto forzadas a centrar su transformación reciente en la supervivencia, entrando en competencia con otras instituciones. La redefinición del modelo de competencia por el de cooperación es una de las pocas estrategias que las instituciones tienen disponibles para rehacer su papel social en un mundo globalizado. En el contexto actual, las necesidades locales requieren propuestas locales en marcos globales, y los desafíos globales necesitan soluciones globales que sean localmente aceptables. Sin embargo, las soluciones globales pueden surgir de la experiencia local y viceversa, conviviendo ambas al mismo tiempo.
Las universidades pueden reflejar un proyecto de nación que contemple al mismo tiempo su inserción en contextos de producción y de distribución de conocimientos a escala global. El objetivo consiste en recuperar el papel de la universidad en la definición y resolución colectiva de los problemas sociales, que ahora, aunque sean locales o nacionales, no se resuelven sin considerar su contextualización su contextualización global (De Souza, 2008).
Las instituciones nacionales deben estar en disposición de desarrollar nodos o centros de cooperación e intercambio de conocimiento, vinculándose en comunidades de instituciones globales. Estos vínculos pueden ser clusters permanentes o ad hoc; redes de complementariedad, donde se puedan hacer efectivas alianzas interdisciplinarias por proyectos para servir a necesidades locales y globales.
Fuente: La Educación Superior en tiempos de cambio. Nuevas dinámicas de responsabilidad social. Síntesis de los informes GUNI la Educación Superior en el mundo – Global University Network for Innovation.
Las instituciones de educación superior no han estado en la centralidad de la agenda del desarrollo ni en los debates sobre la transformación del mundo. Esto se debe, en parte a que no a existido hasta ahora la capacidad para articularse en red y atender estas cuestiones de forma efectiva.
La reducción de la pobreza, los problemas medioambientales, la equidad, las enfermedades y los conflictos nacionales que atraviesan las fronteras, deberían ser abordados mediante estrategias más globales. Para afrontar los nuevos desafíos sociales, así como la necesidad de conocimiento local, las universidades deberían estar abiertas a cooperar en redes con otras universidades en el ámbito más global.
La mayoría de las instituciones se han visto forzadas a centrar su transformación reciente en la supervivencia, entrando en competencia con otras instituciones. La redefinición del modelo de competencia por el de cooperación es una de las pocas estrategias que las instituciones tienen disponibles para rehacer su papel social en un mundo globalizado. En el contexto actual, las necesidades locales requieren propuestas locales en marcos globales, y los desafíos globales necesitan soluciones globales que sean localmente aceptables. Sin embargo, las soluciones globales pueden surgir de la experiencia local y viceversa, conviviendo ambas al mismo tiempo.
Las universidades pueden reflejar un proyecto de nación que contemple al mismo tiempo su inserción en contextos de producción y de distribución de conocimientos a escala global. El objetivo consiste en recuperar el papel de la universidad en la definición y resolución colectiva de los problemas sociales, que ahora, aunque sean locales o nacionales, no se resuelven sin considerar su contextualización su contextualización global (De Souza, 2008).
Las instituciones nacionales deben estar en disposición de desarrollar nodos o centros de cooperación e intercambio de conocimiento, vinculándose en comunidades de instituciones globales. Estos vínculos pueden ser clusters permanentes o ad hoc; redes de complementariedad, donde se puedan hacer efectivas alianzas interdisciplinarias por proyectos para servir a necesidades locales y globales.
Fuente: La Educación Superior en tiempos de cambio. Nuevas dinámicas de responsabilidad social. Síntesis de los informes GUNI la Educación Superior en el mundo – Global University Network for Innovation.
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