Universidades globales para necesidades globales
El principal desafío pasa a ser el de ser configuradas por el mundo que las rodea y, al mismo tiempo, ser también las iniciadoras del cambio. Existe la tendencia a centrarse más en tener capacidad de respuesta ante el cambio que iniciarlo. Hay una larga lista de problemas globales, algunos de los cuales son subrayados por los académicos de la educación superior en su investigación, pero se hace poca referencia a posicionar a las instituciones para que desempeñen un rol en la búsqueda de soluciones. Parte de la dificultad es que los problemas son globales en su naturaleza y, por tanto, necesitan soluciones globales. La cuestión es como deberían investigarse los problemas globales y como hallar soluciones para abordarlos.
El sector de la educación superior debe asumir el liderazgo a la hora de tratar cuestiones globales de un modo que contribuya al desarrollo humano y social. Los líderes de la educación superior han hecho un llamamiento para que las instituciones de educación superior creen proyectos intelectuales que aborden los problemas del desarrollo social y humano. Se puede afirmar que hay cabida para proyectos como estos en el ámbito nacional, si bien también existe la necesidad de un proyecto intelectual global. Para abordar problemas en el ámbito global sería necesaria la creación de universidades globales como instituciones nuevas – en lugar de intentar transformar las instituciones existentes, que están profundamente arraigadas en la cultura de la educación superior actual – para que cumplan una misión nueva. La misión de estas instituciones debería consistir en abordar cuestiones globales, como el calentamiento global y la pobreza global desde perspectivas inter e intradisciplinarias.
Liderazgo institucional
El liderazgo institucional no tiene porque proceder del liderazgo de las universidades tradicionales, que suele provenir del profesorado interno o externo de la institución. Los líderes deberían proceder del gran público, incluyendo a miembros del sector privado.
Existe la necesidad de un liderazgo global que vincule la institución con la agenda global.
En resumen, existen expectativas institucionales, sectoriales y globales que deben cumplirse mediante una combinación de diferentes tipos de instituciones. La creación de nuevos tipos de instituciones no debe verse como la sustitución de las instituciones existentes, sino, más bien, como una incorporación al sector. Las instituciones existentes deben transformarse para estar en posición de abordar también, cuestiones globales dentro de su agenda. La propuesta de creación de universidades globales tiene como objetivo soluciones globales a problemas globales para el desarrollo humano y social. La creación de nuevos tipos de instituciones proporciona la oportunidad de centrar la atención en las necesidades del desarrollo humano y social.
Se puede afirmar que las instituciones que pasan a responder al cambio a convertirse en iniciadoras del cambio serían un paso en la dirección adecuada.
Lo expresado en este Blog es unica y exclusiva opinion del autor y de ninguna manera representa opinion alguna de otras personas o instituciones.
jueves, 26 de julio de 2012
viernes, 20 de julio de 2012
Redefinir el rol de la educación superior
Redefinir el rol de la educación superior
Algunos gobiernos de todo el mundo han emprendido en forma individual importantes transformaciones para reestructurar sus sistemas de educación superior.
Existen diversos ejemplos de las presiones a favor de una agenda de desarrollo económico con poca mención al desarrollo humano y social. En los casos en los que se mencionan formas de desarrollo diferentes del desarrollo económico, estas son simplemente un complemento a la agenda principal, o no se plantean estrategias claras en cuanto a como hay que alcanzarlas. Se hace hincapié en como van a desarrollar los gobiernos su capacidad humana para poder responder a los cambios que el mercado ha impulsado en sus economías.
Desafíos y respuestas institucionales
En las últimas décadas, las instituciones han estado sometidas a la presión de expandirse, ser más eficientes mientras los gobiernos les recortaban gastos, rendir más cuentas de una manera amplia ante una extensa gama de grupos de interés y definir su rol en la sociedad. En las dos últimas décadas los sistemas de educación superior se han expandido rápidamente, con más estudiantes y diversos programas.
Gran parte de este crecimiento se atribuye a la capacidad de respuesta ante la demanda planteada por la globalización, que requiere mas personas con habilidades de alto nivel.
Las exigencias de la expansión han planteado otras cuestiones, como la exclusión de los estudiantes, principalmente de aquellos que proceden de entornos socioeconómicos más bajos, que acuden a centros que no les preparan adecuadamente para cumplir con los requisitos de admisión de las instituciones de educación superior, y la perpetuación de las distinciones de clase de la sociedad en general.
Existe la preocupación de que las instituciones de educación superior son difíciles de transformar y de que el proceso de cambio es, por lo general, muy lento y suele encontrarse con la resistencia de aquellos que se ven afectados.
El liderazgo desempeña un rol en la transformación y en conseguir que las instituciones acepten su visión de transformación institucional. La tarea principal – y enorme – consiste en desarrollar un nuevo rol para el siglo XXI.
viernes, 6 de julio de 2012
Educación a distancia
Educación a distancia
La expansión de la educación a distancia en Latinoamérica ha generado una serie de preocupaciones en relación con su calidad y pertinencia social. La misma se produce a escala global sobre todo a nivel de los cursos de posgrado en las diferentes carreras.
Desarrollo de la Educación a Distancia
Desde la década de los 70 se expandió la Educación a Distancia en el sector terciario y a través de varias orientaciones (pública y privada).
Desde el año 2000 esta modalidad se está desarrollando a tasas muy elevadas (hasta un 40% anual) que le ha permitido alcanzar entre el 5% y el 7% de la matrícula de la región.
Regulación de la Educación a Distancia
Países de la región han establecidos diversas normativas sobre la Educación a Distancia como ser Brasil, Ecuador, México, Argentina. Presentan tendencias diferentes en cuanto a los dispositivos normativos contemplados en su legislación en materia de educación a distancia, virtual y transfronteriza.
Argentina
Resolución Nº 1717/04 Marco normativo que busca controlar la oferta de educación a distancia y garantizar su calidad.
Ley Federal de Educación Nº 24.195
Ley de Educación Superior Nº 24.251
Resolución Nº 183/02 crea la Comisión Federal de Registro y Evaluación Permanente de la Educación a Distancia, destinado a los niveles básico y terciario no universitario.
La Ley de Educación Nacional sancionada en el año 2006 dedica por primera vez un Título especial a la Educación a Distancia.
Brasil
Creación de la SEED (Secretaría de Educación a Distancia).
Eje rector:
-Certificación
-Revalidación
-Resguardo de la capacidad de producción.
-Capacidad local instalada.
Ley Nº 9394/96 (Directricesy bases)
Decreto Nº 2494/98 (Definición y criterios).
Resolución Nº 1/2001 del Consejo Nacional de Educación (normas para el funcionamiento de posgrados).
Ecuador
Constitución Política de la República del Ecuador, artículos 74 al 77.
Ley de Educación Superior/2000, donde se establecen las atribuciones del Consejo Nacional de Educación Superior para fijar los lineamientos generales de la EaD.
Decreto Ejecutivo Nº 3093/2002. Sistema Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior.
México
La ANUIES ( Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior) «Plan Maestro para la Educación a Distancia».
-Evaluación
-Acreditación.
2004. Elementos normativos para los programas de educación superior impartidos en modalidades alternativas a la escolarizada.
En los Proyectos de Ley de Educación Superior
Proyecto de la Bicameral
De los Estudios no presenciales:
Por «estudios no presenciales» se entienden aquellos estudios que se realizan en un lugar diferente a aquel en que el profesor se halla impartiendo la clase. Estos estudios pueden realizarse, mediando tecnologías, o sin ella.
Además de los criterios de calidad para los cursos presenciales, establecidos en esta Ley y en otras normativas concordantes, los programas que sean impartidos bajo la modalidad de estudios no presenciales deberá contar con el dictamen favorable de la ANACES…..
Las instituciones que imparten estudios en esta modalidad están obligados a implementar mecanismos que permitan identificar indubitablemente a los estudiantes que cursan estudios en la misma, con el objeto de impedir la comisión de fraudes de identidad.
Proyecto MEC-CONEC- UNA
De la Educación a Distancia:
Por educación a distancia se entiende aquella que se realiza en un lugar diferente a aquel en el profesor se halla impartiendo la clase. Puede realizarse, mediando tecnologías de la información y la comunicación, o sin ellas.
Los programas de educación a distancia pueden ofrecerse en instituciones legalmente habilitadas, que dispongan de la infraestructura y equipamientos adecuados y los profesores capacitados específicamente para este tipo de modalidad educativa, así como con sus respectivos programas y sistemas de evaluación de cursos y disciplinas, aprobados por las autoridades competentes.
Fuente: Compilación realizada por el Mag. Carlos Garay.
miércoles, 20 de junio de 2012
Consecuencias de la masificación
Consecuencias de la masificación
La masificación fue la fuerza dominante de la educación superior en la segunda mitad del siglo 20 y seguirá teniendo impacto en el siglo 21. Desde la Segunda Guerra Mundial, y especialmente tras la década de 1960, la matriculación en educación superior ha aumentado de manera espectacular en todo el mundo.
Aunque gran parte del crecimiento experimentado tuvo lugar en países desarrollados la mayor parte del crecimiento del próximo medio siglo se producirá en países en vías de desarrollo y de ingresos medios. La aparición de sistemas de educación superior de masas en los que diferentes tipos de instituciones de educación pos secundaria atienden a diversos grupos de estudiantes ha sido un cambio revolucionario. El surgimiento de instituciones post secundarias con diferentes finalidades, objetivos, alumnado, instalaciones y personal académico ha alterado el paisaje de la educación superior en todo el mundo.
Sistemas integrados
Uno de los elementos más efectivos del sistema de educación superior estadounidense es la coordinación existente entre los diversos tipos de instituciones que permite a los estudiantes pasar de un tipo de institución a otra sin perder sus créditos académicos (Altabach, 2001).
También se ha producido un aumento de una relativamente amplia variedad de universidades con cursos de grado o de master que proporcionan acceso y satisfacen nuevas necesidades académicas. Estas universidades representan tanto al sector público como al sector privado, que crecen a un ritmo vertiginoso. A veces los currículos son especializados. Por regla general, estas universidades establecen requisitos de admisión modestos para proporcionar un acceso bastante amplio a los estudiantes. Se centran principalmente en la enseñanza, aunque habitualmente muestran cierto interés por la investigación, y suelen participar de diversas actividades de servicios sociales.
Beneficios e inconvenientes
La educación superior de masas ha conllevado una mayor desigualdad en los sistemas académicos – disparidades entre las universidades de alta calidad que están en la cima y las numerosas instituciones modestas o de baja calidad con acceso masificado que ocupan los últimos puestos. Es probable que las instituciones líderes hayan mejorado en los países industrializados, mientras que en todo el mundo, la calidad a disminuido en el sector inferior. La masificación crea forzosamente más variaciones y mayor diversidad en los sistemas académicos. Genera oportunidades de acceso sin precedentes en la historia mundial, pero, al mismo tiempo, crea sistemas que son menos igualitarios y más difíciles de financiar.
Fuente: La Educación Superior en tiempos de cambio. Nuevas dinámicas de responsabilidad social. Síntesis de los informes GUNI la Educación Superior en el mundo – Global University Network for Innovation.
martes, 5 de junio de 2012
Misiones básicas de la Universidad
Misiones básicas de la Universidad
En la época contemporánea, la misión docente de la universidad es una de las principales responsabilidades. El objetivo es educar a las personas para que trabajen de manera eficaz en un mundo cada vez más tecnológico; es decir, proporcionar las habilidades técnicas para un creciente número de empleos y profesiones que requieren unos conocimientos sofisticados, y una educación que inculque la capacidad de pensamiento crítico.
En muchos países se considera que la educación general es, asimismo, un objetivo universitario. La enseñanza ha sido su función básica desde sus principios. No obstante, esta función está ahora más compleja y heterogénea, abarcando desde la educación general para estudiantes de cursos de grado hasta la enseñanza avanzada de los programas de doctorado y la supervisión en los campos más especializados.
La investigación es otra de las funciones básicas de las universidades y se remonta a la creación de la Universidad de Berlín por parte de Wilhelm von Humboldt a principios del siglo XIX. Se ha convertido en el principal valor para las primeras universidades de todos los países y los incentivos académicos y el prestigio institucional de cada uno de los miembros del profesorado se otorgan principalmente en función de la productividad en la investigación.
Preservar y difundir el conocimiento
Incluso en la era de Internet, las universidades acumulan y organizan el conocimiento. Tradicionalmente, las bibliotecas académicas han sido centros para la conservación y la organización del patrimonio cultural e intelectual de una sociedad. Las bibliotecas no solo coleccionan libros y publicaciones, sino que también organizan material intelectual y científico de todo tipo para garantizar su uso óptimo y preservarlo para las generaciones futuras. Las universidades son una alternativa a la creciente comercialización del conocimiento por parte de proveedores de servicios con ánimo de lucro.
Acceso y equidad
Durante casi un siglo, las universidades también han sido consideradas como instrumento de movilidad social; es decir, como una manera para que los individuos obtengan las habilidades que necesitan para mejorar sus ingresos y su posición. Evidentemente, la masificación ha permitido que un espectro más amplio de la población pueda acceder a la universidad. Muchos países e instituciones académicas también han desarrollado estrategias para mejorar el acceso de grupos de población desfavorecidos –minorías raciales, religiosas y étnicas, mujeres o grupos con ingresos bajos-. En los países en vía de desarrollo, siguen sin haberse alcanzado los objetivos de acceso y equidad, mientras que en los países desarrollados, aunque el acceso es generalizado, la igualdad sigue siendo un punto problemático.
Fuente: La Educación Superior en tiempos de cambio. Nuevas dinámicas de responsabilidad social. Síntesis de los informes GUNI la Educación Superior en el mundo – Global University Network for Innovation.
De la competencia a la cooperación: Redes para la globalidad
De la competencia a la cooperación: Redes para la globalidad
Las instituciones de educación superior no han estado en la centralidad de la agenda del desarrollo ni en los debates sobre la transformación del mundo. Esto se debe, en parte a que no a existido hasta ahora la capacidad para articularse en red y atender estas cuestiones de forma efectiva.
La reducción de la pobreza, los problemas medioambientales, la equidad, las enfermedades y los conflictos nacionales que atraviesan las fronteras, deberían ser abordados mediante estrategias más globales. Para afrontar los nuevos desafíos sociales, así como la necesidad de conocimiento local, las universidades deberían estar abiertas a cooperar en redes con otras universidades en el ámbito más global.
La mayoría de las instituciones se han visto forzadas a centrar su transformación reciente en la supervivencia, entrando en competencia con otras instituciones. La redefinición del modelo de competencia por el de cooperación es una de las pocas estrategias que las instituciones tienen disponibles para rehacer su papel social en un mundo globalizado. En el contexto actual, las necesidades locales requieren propuestas locales en marcos globales, y los desafíos globales necesitan soluciones globales que sean localmente aceptables. Sin embargo, las soluciones globales pueden surgir de la experiencia local y viceversa, conviviendo ambas al mismo tiempo.
Las universidades pueden reflejar un proyecto de nación que contemple al mismo tiempo su inserción en contextos de producción y de distribución de conocimientos a escala global. El objetivo consiste en recuperar el papel de la universidad en la definición y resolución colectiva de los problemas sociales, que ahora, aunque sean locales o nacionales, no se resuelven sin considerar su contextualización su contextualización global (De Souza, 2008).
Las instituciones nacionales deben estar en disposición de desarrollar nodos o centros de cooperación e intercambio de conocimiento, vinculándose en comunidades de instituciones globales. Estos vínculos pueden ser clusters permanentes o ad hoc; redes de complementariedad, donde se puedan hacer efectivas alianzas interdisciplinarias por proyectos para servir a necesidades locales y globales.
Fuente: La Educación Superior en tiempos de cambio. Nuevas dinámicas de responsabilidad social. Síntesis de los informes GUNI la Educación Superior en el mundo – Global University Network for Innovation.
Las instituciones de educación superior no han estado en la centralidad de la agenda del desarrollo ni en los debates sobre la transformación del mundo. Esto se debe, en parte a que no a existido hasta ahora la capacidad para articularse en red y atender estas cuestiones de forma efectiva.
La reducción de la pobreza, los problemas medioambientales, la equidad, las enfermedades y los conflictos nacionales que atraviesan las fronteras, deberían ser abordados mediante estrategias más globales. Para afrontar los nuevos desafíos sociales, así como la necesidad de conocimiento local, las universidades deberían estar abiertas a cooperar en redes con otras universidades en el ámbito más global.
La mayoría de las instituciones se han visto forzadas a centrar su transformación reciente en la supervivencia, entrando en competencia con otras instituciones. La redefinición del modelo de competencia por el de cooperación es una de las pocas estrategias que las instituciones tienen disponibles para rehacer su papel social en un mundo globalizado. En el contexto actual, las necesidades locales requieren propuestas locales en marcos globales, y los desafíos globales necesitan soluciones globales que sean localmente aceptables. Sin embargo, las soluciones globales pueden surgir de la experiencia local y viceversa, conviviendo ambas al mismo tiempo.
Las universidades pueden reflejar un proyecto de nación que contemple al mismo tiempo su inserción en contextos de producción y de distribución de conocimientos a escala global. El objetivo consiste en recuperar el papel de la universidad en la definición y resolución colectiva de los problemas sociales, que ahora, aunque sean locales o nacionales, no se resuelven sin considerar su contextualización su contextualización global (De Souza, 2008).
Las instituciones nacionales deben estar en disposición de desarrollar nodos o centros de cooperación e intercambio de conocimiento, vinculándose en comunidades de instituciones globales. Estos vínculos pueden ser clusters permanentes o ad hoc; redes de complementariedad, donde se puedan hacer efectivas alianzas interdisciplinarias por proyectos para servir a necesidades locales y globales.
Fuente: La Educación Superior en tiempos de cambio. Nuevas dinámicas de responsabilidad social. Síntesis de los informes GUNI la Educación Superior en el mundo – Global University Network for Innovation.
viernes, 25 de mayo de 2012
La Educación Superior en la Ley General de Educación
La Educación Superior en la Ley General de Educación
Es importante recordar los principios que establece la normativa con respecto a la Educación Superior para así tener claridad en cuanto a los derechos y obligaciones de las partes.
Principios fundamentales
En lo que respecta a los principios fundamentales relacionados con la educación en general y con la de carácter universitario en particular, la Ley General de Educación introduce algunos principios de singular relevancia, apoyado en el art. 76 de la Constitución Nacional, que establece: “La organización del sistema educativo es responsabilidad del Estado…”.
La relevancia del precepto constitucional antes indicado adquiere una gran actualidad a la luz del debate abierto que se viene dando con respecto a las funciones del Estado en la Educación Superior.
La tendencia a la privatización impulsada por las corrientes que privilegian los intereses y demandas de la competitividad del mercado, ha puesto en serio cuestionamiento la intervención del Estado, principalmente como regulador de la enseñanza superior y la investigación científica. Experiencias como la de México, en la que se impuso como paradigma la alianza Universidad-Empresa, obligan a una disposición de alerta con respecto a sus implicancias. Aun más, eso ha llevado a ubicar los temas de legitimidad de la presencia del Estado y de la consideración de la educación como un bien social y no como un bien transable, que se incluye en las normas internacionales de comercio como una simple mercancía, en un lugar central en el debate actual sobre la reforma educativa.
Papel central del Estado
En ese orden, la Ley General de Educación ha reafirmado el papel central del Estado en el proceso educativo al establecer en su art. 53: “La universidades públicas y privadas, así como las instituciones superiores de enseñanza, son parte del sistema nacional de educación” y “Su funcionamiento se adecuara a lo dispuesto en la legislación pertinente”.
Fuente: Paraguay: Universidad 2020.”Documento de discusión sobre la reforma de la educación superior” 2006.
miércoles, 23 de mayo de 2012
La evaluación universitaria
La evaluación universitaria
En la universidad del éxito se mide en términos de graduación, estrategia que reafirma un vinculo entre profesión como practica y el conocimiento como currículo, lo que significa, de algún modo, que la universidad y sus profesores no tienen otros elementos más que la graduación para demostrar que la excelencia es un atributo que se desprende del conocimiento que se exige. Por lo tanto, la experiencia de “buen o mal” alumno es una vivencia que se desmerece cuando la calificación como acreditación le sale al cruce.
“Las notas que me han dado no son nada malas, un solo insuficiente (un 5 en álgebra) y por lo demás todos 7, dos 8 y dos 6 (…) calculo que la cuarta parte de mis compañeros de clase deberán repetir cursos, por lo zoquetes que son, pero como los profesores son gente muy caprichosa, quien sabe si ahora, a modo de excepción, no les da por repartir buenas notas”. Ana Frank, El diario de Ana Frank*.
Competencias del evaluador
“Cual competente es de todas maneras, el crítico competente? Supongamos que una obra de arte profundamente original llega a él, ¿Cómo la juzgara? Comparándola con las obras de arte pasado. Si la obra es original, de todas maneras se apartara en algo – y cuanto más original, mas se apartara- de las obras de arte del pasado. En la medida en que hace eso, no parecerá conformarse al canon estético que el crítico ha establecido en su mente”. Fernando Pessoa, Estrato y la búsqueda de la inmortalidad*.
Una práctica socialmente vinculante
En los sistemas formales de acreditación de conocimientos socialmente validos, la evaluación es una práctica socialmente vinculante, ya que pone en juego mecanismos públicos de acreditación, bajo la forma de aceptación/éxito o rechazo/fracaso. Se puede afirmar que estos mecanismos tienen toda una serie de procesos constitutivos anteriores al acto mismo, que, a través de un camino de acumulación consiente y/o inconsciente, conducen a diferentes estrategias de evaluación que se mueven entre lo “aceptable en lo medible” y lo “valorable en lo deseable”.
Lo “aceptable” son los modos en que el docente incorpora el currículo y todas las formas institucionales que permiten que la propuesta de enseñanza y de aprendizaje se lleve a cabo (contenidos, formas de organización del tiempo, secuenciación, organización institucional, cumplimiento de horarios, tipo de contratos con los alumnos, reglamentos, etc. Por su parte lo “valorable” es todo aquello que conduce a lo que podríamos llamar una identidad profesional, fabricada en torno a unas concepciones y unas prácticas de la profesión.
Fuente: Las referencias bibliográficas de los autores cuya cita acompañamos con asterisco se encuentran en el libro El examen en la Universidad. Raúl Nicolás Muriete. Editorial Biblos. 2007.
viernes, 18 de mayo de 2012
Financiación de la educación superior
Financiación de la educación superior
Cuando se habla de mejorar la calidad y eficiencia de la educación universitaria es tema recurrente la financiación de la educación superior, las universidades gozan de autonomía y por ello es importante diseñar mecanismos que permitan armonizar los intereses del estado con los de las autoridades de las instituciones de educación superior.
Financiación en Latinoamérica
La mayoría de los gobiernos latinoamericanos transfiere fondos a las universidades estatales sobre la base de los montos que estas instituciones han recibido los años previos. A estos montos se les adicionan los aumentos dispuestos cada año por el gobierno para el sector universitario. Entre un 80% y 90% de estos fondos públicos se destinan al pago de salarios para el personal docente y administrativo (Rivero, et al.2008).
Los gobiernos no emplean criterios objetivos para distribuir el presupuesto público entre las universidades estatales, este mecanismo es llamado usualmente “inercial” o “histórico” (Albrecht y Ziderman 1992, Salmi y Hauptman 2006).
Entre las principales desventajas del sistema “inercial” o “histórico” es la falta de transparencia en la determinación de los montos que corresponden a cada institución, dado que no existen criterios objetivos de asignación. (Albrecht y Ziderman 1992).
Programas especiales
Los gobiernos a fin de incentivar la eficiencia y calidad llaman a concurso de meritos para acceder a fondos que a diferencia de las transferencias llevan la condición para las universidades de accionar de acuerdo al pliego de bases y condiciones del llamado. Existen muchos ejemplos del uso de este tipo de procedimiento en América Latina: el Fondo para Mejoramiento de la Calidad (FOMEC) y el Programa de Incentivo para los Docentes-Investigadores en la argentina (Garcia de Franelli 2005); el Programa de Reestructuración y la Expansión de Universidades Federales (REUNI) en Brasil; el Programa para el mejoramiento de la Calidad y la equidad de la educación Superior (FOMES).
Respecto al financiamiento de la investigación la práctica de concursar por los proyectos para acceder a fondos públicos es de antigua data en esta actividad. La novedad en tal sentido en los últimos años ha sido la multiplicación de líneas de financiamiento que apuntan a incentivar la vinculación con el sector productivo. (Ana García de Fanelli 2010).
Fuente: La Universidad ante los desafíos de la Educación Superior – Mecanismos de financiamiento de los gobiernos a las universidades latinoamericanas: Innovaciones en el área. Ana García de Fanelli - 2010.
Cuando se habla de mejorar la calidad y eficiencia de la educación universitaria es tema recurrente la financiación de la educación superior, las universidades gozan de autonomía y por ello es importante diseñar mecanismos que permitan armonizar los intereses del estado con los de las autoridades de las instituciones de educación superior.
Financiación en Latinoamérica
La mayoría de los gobiernos latinoamericanos transfiere fondos a las universidades estatales sobre la base de los montos que estas instituciones han recibido los años previos. A estos montos se les adicionan los aumentos dispuestos cada año por el gobierno para el sector universitario. Entre un 80% y 90% de estos fondos públicos se destinan al pago de salarios para el personal docente y administrativo (Rivero, et al.2008).
Los gobiernos no emplean criterios objetivos para distribuir el presupuesto público entre las universidades estatales, este mecanismo es llamado usualmente “inercial” o “histórico” (Albrecht y Ziderman 1992, Salmi y Hauptman 2006).
Entre las principales desventajas del sistema “inercial” o “histórico” es la falta de transparencia en la determinación de los montos que corresponden a cada institución, dado que no existen criterios objetivos de asignación. (Albrecht y Ziderman 1992).
Programas especiales
Los gobiernos a fin de incentivar la eficiencia y calidad llaman a concurso de meritos para acceder a fondos que a diferencia de las transferencias llevan la condición para las universidades de accionar de acuerdo al pliego de bases y condiciones del llamado. Existen muchos ejemplos del uso de este tipo de procedimiento en América Latina: el Fondo para Mejoramiento de la Calidad (FOMEC) y el Programa de Incentivo para los Docentes-Investigadores en la argentina (Garcia de Franelli 2005); el Programa de Reestructuración y la Expansión de Universidades Federales (REUNI) en Brasil; el Programa para el mejoramiento de la Calidad y la equidad de la educación Superior (FOMES).
Respecto al financiamiento de la investigación la práctica de concursar por los proyectos para acceder a fondos públicos es de antigua data en esta actividad. La novedad en tal sentido en los últimos años ha sido la multiplicación de líneas de financiamiento que apuntan a incentivar la vinculación con el sector productivo. (Ana García de Fanelli 2010).
Fuente: La Universidad ante los desafíos de la Educación Superior – Mecanismos de financiamiento de los gobiernos a las universidades latinoamericanas: Innovaciones en el área. Ana García de Fanelli - 2010.
miércoles, 9 de mayo de 2012
Extensión Universitaria
Extensión Universitaria
En nuestro país se encuentra como una de las tres misiones junto a la profesionalización de los educandos y la investigación científica que la Constitución Nacional asigna a las Universidades.
En números anteriores hemos discutido sobre si la educación superior es un bien público o un bien privado y si es considerada un bien público la consecuencia de ello es que la sociedad tiene la obligación de financiarla.
La universidad debe retornar a la sociedad lo que esta invierte en ella y esto se da por medio de actividades que colaboren en lograr la mejora y el bienestar de los ciudadanos, hoy en día ya no se concibe a las instituciones de educación superior como islas desconectadas del resto de la sociedad en donde solo se debatan las teorías y se investigue sin criterios de mejoramiento de la situación social.
Extensión no significa asistencialismo
Muchas veces escuchamos la frase no le regales pescado enséñale a pescar, si la extensión universitaria consiste en la colaboración que realiza la universidad para lograr mejorar el bienestar de los ciudadanos esto no puede darse por medio del asistencialismo pues la mejora es momentánea y genera por parte del que la recibe dependencia de la misma, al contrario un buen trabajo de extensión debería generar en sus receptores capacidad para sostener y mantener el bienestar logrado.
¿Un proyecto áulico o un proyecto de extensión?
En los proyectos que se dan en el tercer ciclo de la Educación Escolar Básica y en el Nivel Medio el protagonista es el educando, la planificación de los mismos se da mirando lo que puede aprender y las experiencias que le pueden servir para transformar su visión de las cosas, sin embargo en la universidad no necesariamente el centro de la planificación es el estudiante aunque si bien con ello se trabaja el ámbito actitudinal se debe tener en cuenta que el objetivo principal de la extensión es lograr que la universidad colabore con el bienestar de la sociedad.
Una obligación de las instituciones universitarias
Es importante destacar que los últimos años a existido un auge de universidades que implementan proyectos de extensión universitaria, sin embargo al ser una misión establecida en la propia Constitución Nacional no debería ser opcional la implementación citada. Las instituciones afectadas con sus alumnos en su totalidad deberían estar involucradas en proyectos de extensión universitaria.
En nuestro país se encuentra como una de las tres misiones junto a la profesionalización de los educandos y la investigación científica que la Constitución Nacional asigna a las Universidades.
En números anteriores hemos discutido sobre si la educación superior es un bien público o un bien privado y si es considerada un bien público la consecuencia de ello es que la sociedad tiene la obligación de financiarla.
La universidad debe retornar a la sociedad lo que esta invierte en ella y esto se da por medio de actividades que colaboren en lograr la mejora y el bienestar de los ciudadanos, hoy en día ya no se concibe a las instituciones de educación superior como islas desconectadas del resto de la sociedad en donde solo se debatan las teorías y se investigue sin criterios de mejoramiento de la situación social.
Extensión no significa asistencialismo
Muchas veces escuchamos la frase no le regales pescado enséñale a pescar, si la extensión universitaria consiste en la colaboración que realiza la universidad para lograr mejorar el bienestar de los ciudadanos esto no puede darse por medio del asistencialismo pues la mejora es momentánea y genera por parte del que la recibe dependencia de la misma, al contrario un buen trabajo de extensión debería generar en sus receptores capacidad para sostener y mantener el bienestar logrado.
¿Un proyecto áulico o un proyecto de extensión?
En los proyectos que se dan en el tercer ciclo de la Educación Escolar Básica y en el Nivel Medio el protagonista es el educando, la planificación de los mismos se da mirando lo que puede aprender y las experiencias que le pueden servir para transformar su visión de las cosas, sin embargo en la universidad no necesariamente el centro de la planificación es el estudiante aunque si bien con ello se trabaja el ámbito actitudinal se debe tener en cuenta que el objetivo principal de la extensión es lograr que la universidad colabore con el bienestar de la sociedad.
Una obligación de las instituciones universitarias
Es importante destacar que los últimos años a existido un auge de universidades que implementan proyectos de extensión universitaria, sin embargo al ser una misión establecida en la propia Constitución Nacional no debería ser opcional la implementación citada. Las instituciones afectadas con sus alumnos en su totalidad deberían estar involucradas en proyectos de extensión universitaria.
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